Sobre mí
El yoga llegó a mi vida como una forma de parar y conectar con mi sentir…
Acompaño desde la escucha, sin exigencias, respetando cada proceso.
Comencé a practicar yoga en el año 2000 y, desde entonces, nunca he dejado de recorrer este camino.
Lo que empezó como una práctica física que llegó a mi vida de forma casual, se convirtió poco a poco en una profunda vía de autoconocimiento y transformación interior. Aunque en aquel entonces mi profesión era muy distinta, la práctica y la meditación han sido siempre un eje troncal en mi vida.
Entre 2011 y 2016 me formé como profesora en la Escuela de Yoga Sadhana y, a lo largo de los años, he seguido nutriéndome de diferentes enfoques y disciplinas complementarias como movimiento orgánico consciente, biodanza, danza espontánea y otras prácticas corporales y expresivas.
También soy coach (Escuela de Coaching Integral) y facilitadora transpersonal formada en la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal, una mirada que hoy impregna profundamente mi forma de acompañar y enseñar.
Desde 2023 imparto clases en Sala Padma, dentro de Casa Colibrí, mi hogar en la Sierra de Huelva, donde comparto mi práctica en grupos de mañana y tarde con personas de Castaño del Robledo, donde vivo, y de municipios cercanos. También facilito talleres y encuentros de fin de semana donde el yoga, la meditación y el contacto con la naturaleza son elementos centrales. Estoy disfrutando enormemente esta etapa y de la hermosa acogida que están teniendo mis propuestas.
Mi forma de enseñar
“El yoga no se enseña, se transmite. Y solo puede transmitirse aquello que se ha hecho propio”
Más que de enseñar prefiero hablar de compartir mi propia práctica de presencia y escucha profunda a través del yoga.
No busco un yoga basado en la exigencia ni en forzar posturas, sino un espacio donde cada persona pueda habitarse con conciencia, respeto y explorar amablemente sus propios límites.
A través del movimiento consciente, la respiración y la atención, vamos creando espacio para soltar tensiones, aquietar la mente y reconectar con lo esencial. No se buscan posturas sino un estado interior de calma, presencia y conexión, un camino que nos ayude a soltar patrones y condicionamientos para habitar la vida de una manera más auténtica y menos reactiva.
Mi práctica, basada en el hatha yoga tradicional, combina enfoques contemporáneos, por lo que me gusta hablar de yoga integrativo.
Trabajo desde una práctica amable pero profunda, respetando el ritmo y las necesidades de cada persona. Creo que el yoga no consiste en llegar a ningún lugar, sino en aprender a estar presentes en lo que hay, aquí y ahora.
“Si puedes respirar, puedes hacer yoga”